Patrimonio Histórico - Artístico

Épocas

Dentro de Terras do Miño existen numerosos vestigios patrimoniales de épocas pasadas, fruto de una presencia humana desde tiempos muy antiguos, que acompañan a las manifestaciones artísticas más contemporáneas.

Uno de los elementos más destacados es la Muralla de Lugo, declarada Patrimonio de la Humanidad, la cual constituye el principal atractivo de la zona respecto al patrimonio cultural.

Para el estudio de los elementos patrimoniales existentes en el área de la Reserva de la Biosfera Terras do Miño se ha optado por una agrupación de los mismos en unidades temáticas que sirven de marco a una determinada época y que se describen a continuación.

PALEOLÍTICO

La primera presencia humana en el área se remonta a los comienzos del Paleolítico Superior, entre 150-120.000 años, con abundantes ocupaciones relacionadas con el final del último estadial del Würm (ocupaciones Magdalenienses y Azilienses), así como del Epipaleolítico. Las ocupaciones corresponden tanto a yacimientos en cueva (A Valiña, Castroverde), abrigos rocosos (Pena Grande, Vilalba) como a campamentos al aire libre (Xestido, Abadín).

La investigación sobre este periodo se centra en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Vilalba que alberga en la actualidad la mejor colección gallega referente a los primeros pobladores.

NEOLÍTICO – CALCOLÍTICO

Las ocupaciones postpaleolíticas relacionadas con la adopción de las prácticas agrícolas y ganaderas, el uso de los metales, la piedra pulida y la cerámica son igualmente abundantes en el territorio, incluyendo tanto yacimientos ocupacionales (Prado do Inferno, Muras), como elementos funerarios conocidos localmente como “Medoñas”

Los monumentos funerarios se emplazan en lugares recogidos y preferentemente altos; se encuentran significativamente orientados y en algunos casos decorados, lo que indica la existencia de creencias religiosas y ritos asociados.

En la Reserva existen más de 200 restos de monumentos funerarios correspondientes a la Edad de los Metales. Estos vestigios se concentran fundamentalmente en la zona centro, destacando por su abundancia los municipios

de Vilalba y Guntín (Ver plano Patrimonio artístico I).

A este periodo cultural se vincula la presencia de grabados rupestres que representan tanto escenas de caza, guerras o interpretaciones cósmicas.

Se trata de grabados realizados en la roca mediante técnicas de percusión directa y que, con el paso del tiempo y la erosión, han adquirido una textura suave y redondeada. La temática de los mismos suele ser muy variada, representando desde animales a figuras geométricas de oscuro significado.

Dentro de la zona de estudio Guitiriz es el término municipal donde existe una mejor representación (Ver plano Patrimonio artístico I).

Vestigios de este periodo se encuentran en el Museo Provincial de Lugo y en el Museo de Prehistoria y Arqueología de Vilalba.

EDAD DEL BRONCE – ROMANIZACIÓN

El complejo periodo cultural que comprende la Edad del Bronce, Hierro y la Romanización viene marcado por una intensificación de la producción agrícola y ganadera que conllevó un aumento de la población en el territorio y la aparición de fortificaciones defensivas entorno a los principales núcleos habitados, los Castros .

Los castros son emplazamientos de población situados en lugares altos de difícil acceso, preferentemente en las cimas de montes. Dichos poblados, cuyo diseño carece de criterios urbanísticos previos, están protegidos por sólidos sistemas defensivos, lo cual es signo de la belicosidad imperante en aquella época.

Existen un gran número de castros catalogados; concretamente dentro de la reserva propuesta nos encontramos con un total de 302; aunque tan solo unos pocos han sido excavados y muestran estructuras visibles.

La cultura castreña se complementa con una plástica rudimentaria y una orfebrería en pleno apogeo, de las cuales se encuentran restos en el Museo Provincial de Lugo, Museo de Prehistoria y Arqueología de Vilalba y Museo Monográfico del Castro de Viladonga.

1.ROMANIZACIÓN

Debido a que el principal objetivo del imperio romano en la zona de estudio era la explotación minera y el control de las infraestructuras, existen abundantes construcciones funcionales (puentes, murallas,...), y, por la contra, no hay grandes monumentos (circos, teatros...).

Destaca la ciudad de Lucus Augusti, fundada en el año 25 a.c. por intereses estratégicos de la conquista y que entre los años 260 y 310 fue rodeada por una muralla de 2.140 m de perímetro; ésta última fue declarada Patrimonio de la Humanidad en el año 2000.

Entre los principales vestigios de la romanización de esta ciudad destacan obras como el Puente Romano, las Termas o los numerosos restos que se encuentran en el museo provincial.

Hay que destacar la existencia de restos romanos en otras zonas del territorio, como es el caso del

ninfeo de Santa Eulalia de Bóveda, que data de finales del siglo III.

2.ÉPOCA TARDORROMANA

En el Museo Diocesano y en el Museo Provincial de Lugo se recogen restos de esta época, como es el caso del Crismón de A Hermida, pieza de gran perfección realizada en mármol.

PRERROMÁNICO

Esta época comienza con la incorporación de la zona de estudio al reino visigodo. Exceptuando algunos restos decorativos en museos, el legado artístico es muy reducido. En el Museo Provincial de Lugo se conservan interesantes piezas de esta época, como es el caso de los Relieves das Saamasas (s. VI) o el Broche de Baamorto (s. VII).

ROMÁNICO

Para Galicia el románico supone el arte primordial, pues coincide con la época de mayor esplendor de su historia, cuando Santiago de Compostela se convirtió en el tercer centro de la cristiandad junto con Roma y Jerusalén.

Hay que destacar la gran cantidad de iglesias que datan de este período, la mayoría de planta única con un ábside.

El gran impulso constructivo tiene como exponente más destacado la Catedral de Lugo, iniciada en el año 1129.

GÓTICO

A mediados del siglo XII comienzan a ensayarse nuevas soluciones constructivas de las que son protagonistas las órdenes mendicantes con obras como el Convento de Santo Domingo (s. XIII) y el Claustro del Convento de San Francisco (s. XV), ambos en Lugo, o la fachada del Monasterio de Santa María de Meira.

Tal y como se comentó en el anterior epígrafe la Catedral de Lugo tiene un trazado inicial románico, pero la influencia gótica triunfará a partir del quinto tramo de la nave principal; la cabecera original se reformó en el siglo XIV para dar paso a un deambulatorio más espacioso, con nuevas capillas hexagonales.

Destaca también la imaginería, la pintura y la orfebrería, que en muchos de los casos se conserva “in situ” en las numerosas iglesias de Terras do Miño, así como en los Museos.

CASTILLOS Y FORTALEZAS

La mayoría de las fortificaciones de la zona de estudio son medievales. En la zona abundan las torres defensivas, pero existen a su vez un buen número de castillos y fortalezas.

RENACIMIENTO

De esta época datan obras como la Torre Vella de la Catedral de Lugo y el claustro del Monasterio de Meira.

Se conservan a su vez pinturas y esculturas de la época en Parga, Fonteita, Ferreira de Pallarés y Lugo.

BARROCO

Algunas de las principales manifestaciones artísticas de esta época se encuentran en Lugo y Mondoñedo. En Lugo nos encontramos con la Capilla de la Virgen de los Ojos Grandes y el Claustro, ambos en la Catedral, con la Iglesia de San Roque y la Casa do Concello. En Mondoñedo hay que destacar el Santuario dos Remedios y el retablo mayor y los órganos de la catedral.

De esta época se conservan también numerosas esculturas, pinturas y obras de orfebrería.

ARQUITECTURA CIVIL

Los pazos son construcciones señoriales cuya localización, mayormente en el ámbito rural, obedecía a la necesidad de ejercer el control sobre el terrazgo. Se trata de casas nobles que, pese a adoptar formas civiles, se han visto influenciadas por la arquitectura monacal (puertas enmarcadas con volutas, ménsulas cajeadas, claustros…) y militar (torres).

Algunos de los elementos que caracterizan los pazos son: las chimeneas de gran tamaño (símbolo de poder y riqueza) generalmente de granito con vistosos remates de pináculos; los blasones como señales identificatorias del linaje señorial y la capilla como muestra de la importancia de la religión. Otros elementos significativos son las fuentes, los hórreos de gran tamaño, los palomares y en algunos casos la presencia de árboles singulares como las palmeras o cipreses.

La mayoría de los pazos fueron levantados por maestros de obras y canteros locales, y la forma arquitectónica habitual es la de bloque rectangular o cuadrado.

En el plano 4.2. puede apreciarse la localización de los pazos en Terras do Miño.

NEOCLASICISMO

En este período es cuando se construye la fachada de la Catedral de Lugo, que es la más neoclásica de todas las gallegas, y también la capilla y el retablo mayor. De esta época data también Las Dominicanas (Lugo), los Frescos de Terán (Catedral de Mondoñedo) y el Pazo de Bóveda.

VIARIO HISTÓRICO

Obviando el estudio cronológico hasta ahora expuesto de las manifestaciones artísticas existentes en el área de candidatura, dentro de este epígrafe se hace hincapié en el estudio de los caminos medievales existentes en el área de estudio. Con ello se pretende realizar en primer lugar una aproximación a la estructura de la red viaria en la edad media e identificar aquellas zonas en las cuales se conservan viales en buen estado.

Este apartado del viario histórico ha sido realizado a partir del estudio de Elisa Ferreira Priegue publicado en su libro Los caminos medievales de Galicia en base a fuentes escritas, cartografía antigua, restos arqueológicos y representaciones iconográficas. A partir de dicha información la autora ha diferenciado tres tipos distintos de caminos, en función de una serie de parámetros, que se representan en la figura de la página siguiente:

CAMINO MEDIEVAL SEGURO: Son aquellos de los que, bien por aparecer nombrados en algún documento escrito o por otra causa similar, se tiene constancia de que se corresponden con un camino medieval.

CAMINO MEDIEVAL PROBABLE: Se trata de aquellos caminos que aparecen documentados en el primer tercio del siglo XVI.

CAMINO REAL: Son aquellos que aparecen documentados a partir del segundo tercio del siglo XVI.

Los caminos han sido definidos por Soria y Puig (1991) como “el resultado de la conjunción de la topografía con los acontecimientos históricos entre los que se hallan los técnicos. Fijados los extremos que marca una dirección o línea de deseo, se busca hacerla compatible con las características del terreno y con los asentamientos”.

1.BREVE HISTORIA DE LOS CAMINOS MEDIEVALES

La condición publica de los caminos se recalcó insistentemente en la legislación medieval, de modo que su policía, mantenimiento y construcción correspondían al Rey; del mismo modo también le correspondía la edificación de puentes y la percepción de rentas de portazgos.

El portazgo era el impuesto más generalizado sobre los caminos de la Galicia medieval, y englobaba a su vez los peajes, el pontazgo y otros impuestos viarios sobre la circulación de personas y mercancías. Dicho impuesto, del que muchos ciudadanos estaban exentos, caía fundamentalmente sobre mercaderes, artesanos y agricultores, y se empleaba en parte para abordar tareas de construcción y reparación de los caminos.

2.LOS CAMINOS MEDIEVALES EN TERRAS DO MIÑO

La tipología de distribución de los caminos en la zona de estudio es de tipo radial con varios centros de confluencia.

El núcleo de mayor relevancia de la red es Lugo, sin embargo también hay que destacar otros centros de menor entidad como Vilalba, Portomarín, Mondoñedo o Meira que irradian un considerable número de vías.

Caminos medievales

En la actualidad una gran parte de los caminos que comunicaban los principales núcleos de población han evolucionado con el paso de los años dando lugar a la red viaria existente en la actualidad, de modo que en algunos casos el trazado es muy similar.

A pesar de que en la actualidad es difícil encontrar restos de caminos bien conservados, si se mantienen los puentes que se empleaban para salvar los principales cursos de agua. Así, dentro de la zona de estudio cabe destacar el Puente de Portomarín, el Puente de Lugo o el de Ombreiro.

Dentro de la red de caminos cabe hacer hincapié en el camino francés, por constituir éste una indiscutible vía de entrada de productos de importación, a diferencia del resto de los caminos de la red, por los cuales se realizaba el tráfico de mercancías de consumo.

3.EL CAMINO DE SANTIAGO

El origen de este camino es la peregrinación a la ciudad de Compostela en la que fue descubierto, en el año 813 el sepulcro del Apóstol Santiago.

Los caminos que conducían a Compostela eran variados dependiendo del lugar de comienzo de la peregrinación y de los propios peregrinos pues repetidas veces se ha dicho que el camino seguido entre dos puntos no era único pues variaba a lo largo del tiempo e incluso en un mismo momento según se buscase un camino más corto, menos penoso, más seguro o para visitar templos o monasterios preferidos por los peregrinos. Aún así estos caminos poco a poco fueron confluyendo en unas vías principales, delimitadas, principalmente, por la existencia de sitios de paso obligado como eran los pasos por los ríos o los puertos de montaña.

El camino principal de entre todos es el denominado Camino Francés que recorre el norte de España, desde Roncesvalles, en los Pirineos, pasando por Logroño, Burgos y León y, ya en Galicia, discurre al sur del territorio propuesto como Reserva de la Biosfera de Terras do Miño.

Un camino bastante frecuentado que discurre por este territorio es el denominado Camino del Norte. Éste discurre paralelo a la costa cantábrica, al norte del anterior, adentrándose en el interior al llegar a la provincia de Lugo; recorre el extremo noroeste de la zona propuesta.

El fin de todos estos caminos es Santiago sin embargo, siguiendo una antigua tradición anterior al descubrimiento del cuerpo del Apóstol, este camino finalizaría en el Finis Terre del mundo conocido de aquel entonces, aquel lugar donde “el sol se apagaba crepitando en el mar, ruido que se asemejaba al del hierro al templarse en la fragua ”, según afirmó Décimo Xunio Bruto al contemplarlo. Algunos aseguraban que hacer la ruta a Finis Terre formaba parte de los ritos de la “antigua religión” anterior al cristianismo.

Estos caminos generaron desde el principio una extraordinaria vitalidad espiritual, cultural y económica, siendo punto de encuentro de diversas culturas y transmisores de ideas y corrientes nuevas, siendo la primera conciencia común de Europa. Dieron origen a literatura, música, arte e historia y vieron nacer ciudades, villas y puentes, hospitales y albergues. surgieron vías comerciales, y se construyeron catedrales, iglesias y capillas de arte románico.

Tramos del Camino de Santiago que recorren el área propuesta