Historia

Población Humana

El ámbito territorial de Terras do Miño se caracteriza por poseer una baja densidad de población (45,6 hab/km2 ), muy inferior a la media gallega (92,3 hab/km2 ). La población total residente en los municipios que constituyen el área de candidatura se corresponde, en el año 1999, a un total de 185.882 habitantes (véase tabla I y plano Población humana), siendo la población dentro de los límites propuestos de 159.457 habitantes; este hecho la convierte en una de las Reservas de la Biosfera más pobladas de España, por lo que el desarrollo sostenible y la interacción con las entidades locales cobra gran importancia.

Analizando la densidad de población por municipios se observa que son los de los rebordes montañosos, los que están menos poblados. Las menores densidades de población (<20 hab./Km2 ) se localizan en 7 municipios (tabla I ), destacando Muras (7,3 hab./Km2 ) y Ourol (11,4 hab./Km2 ) y Xermade (17,6 hab./Km2 ) por su menor densidad. En gran parte de la cuenca, 15 de los 26 municipios, las densidades se sitúan entre los 20 y 40 hab./Km2 mientras que esta densidad se incrementa en Cospeito (42 hab./Km2 ) y Vilalba (41,4 hab./Km2 ). Las áreas más densamente pobladas se sitúan en los municipios con un núcleo urbano importante, como es el caso de Lugo (263,5 hab./Km2 ) y Rábade (314,8 hab./Km2).En las figuras siguientes se puede apreciar la densidad poblacional a escala municipal y parroquial en el año 1996. De su observación se deduce que la mayor parte de los habitantes se concentran alrededor de los principales ejes de comunicación: Autovía A-6, ferrocarril y principales carreteras nacionales.

Densidad de población por municipios / Densidad de población por parroquias

La dinámica demográfica registrada es negativa en la mayoría de los términos municipales (Tabla II ). La tendencia actual es la concentración de la población en los núcleos urbanos mientras que se acentúa el despoblamiento de las zonas rurales circundantes, de modo que, tan sólo un municipio, Lugo, gana habitantes en las dos últimas décadas. En el gráfico siguiente se aprecia la pérdida global de efectivos registrada entre los años 1981 y 1999.

Tabla I Datos socioeconómicos

Tabla I Datos socioeconómicos

Evolución de la población en los términos municipales incluidos en Terras do Miño (1981-99)

La distribución de la población en las Terras do Miño, tal y como se ha comentado anteriormente, tiende en la actualidad a concentrarse en las principales ciudades y villas; de este modo, el medio rural se ve sometido a un progresivo proceso de despoblamiento. En los municipios de Muras y Ourol se registran las mayores pérdidas de población, siendo éstas superiores al 30% durante el período 1981 – 99 (tabla II ). La mayoría de los municipios (23 de ellos) tienen pérdidas de habitantes entre un 10 y un 30%. Sólo en tres de ellos las pérdidas son menores del 10%. Finalmente, solamente en el municipio de Lugo la evolución registrada es positiva en el período considerado.

De las 185.882 personas que viven en estos municipios, según los datos del I.N.E. (1.999), el 49,4% son hombres y un 50,6% mujeres (tabla I ) La relación de sexos está muy equilibrada con un ligero predominio en el número de mujeres.

La estructura por edades, debido a la emigración y al descenso de la natalidad, está claramente sesgada cara a un envejecimiento de la población según los datos disponibles correspondientes al Padrón Municipal de Habitantes de 1996. El 17% de la población son personas menores de 20 años, un 55% tienen entre 20 y 64 años y un 29% son mayores de 64 años. Esto indica que las personas de mayor edad superan en número a aquellas llamadas a sustituirlas en el futuro. El índice de envejecimiento, expresado como el número de personas mayores de 64 años por cada 100 menores de 20, es de 170. Los demógrafos consideran que una población alcanza su límite de envejecimiento cuando este índice es de 50.

La población económicamente activa para el año 1996, incluidos los parados, representa un 44 % del total (tabla I). De ésta un 15 % figura como parada, una tasa menor que la media española (18,8 %) y la gallega (17,3 %). Los valores más bajos de la tasa de actividad (<40%) se encuentran en tres municipios: Ourol, Baralla, y Baleira, estos se caracterizan por tener la población más envejecida.El valor más alto de la tasa de actividad se sitúa en Rábade (55 %). Los siguientes valores más altos, A Pastoriza (49,8), Meira (47,6) y O Páramo (47,5) se encuentran en municipios en los que predomina una población rural. En estos se suele superar el 45%. Esta tasa de actividad elevada es consecuencia de: i) escasez de población menor de 16 años, la que se encuentra en edad legal de trabajar, ii) de la importancia del trabajo femenino en la agricultura y iii) de la capacidad de absorción de mano de obra de las pequeñas explotaciones familiares agrarias, sirviendo de refugio o “colchón” en épocas de crisis. De todas maneras estas elevadas tasas debido a la agricultura familiar ocultan un subempleo que reduce el verdadero valor de las mismas. Sin embargo, la tendencia de la tasa de actividad es a disminuir debido al número cada vez mayor de jubilados y pensionistas consecuencia del envejecimiento demográfico, al cambio del actual sistema agrario y a la dificultad para encontrar el primer empleo.

Para valorar el nivel de desarrollo económico es más real la distribución de esta población activa por sectores de actividad.

En el sector primario se concentra el 46,7 % de la población, en el secundario un 23,2 % y un 30,1 % en el terciario o de servicios. El porcentaje del sector primario es muy alto en comparación con las medias de Galicia en 2.001 (17,9%, 29,6% y 52,5% respectivamente), sin embargo la tendencia actual conduce hacia una gran disminución de este sector, concentrándose la población en los otros dos, sobre todo en el terciario.

La distribución varía en los municipios de Rábade y Lugo principalmente, el porcentaje de ocupación primaria es bastante menor que la media (4,3% y 6,2% respectivamente), se trata de municipios con núcleos urbanos. En los municipios rurales y menos industrializados este porcentaje supera la media. El máximo de población activa agraria se alcanza en A Pastoriza: el 72,1% de la población trabaja en la agricultura. Otros municipios con un componente agrario muy fuerte son Láncara y O Páramo.

La industria ocupa a pocas personas: un 23,2 % de la población activa total. La rama que ofrece más empleo es la construcción. Esta población es particularmente alta en Riotorto (59,3 %) pero los valores generales son bastante más bajos, situados entre un 10 y un 30% del total. En Láncara esta cifra se sitúa en los valores más bajos, por debajo del 10%.

El sector que se encuentra en aumento, y por tanto aquel al que se desplaza la población activa primaria, un 30,1%, es el de servicios. El máximo porcentaje de población activa trabajando en este sector se localiza en Lugo con un 73,2%, seguido del 66,1% de Rábade. En Riotorto y en Muras se alcanzan los mínimos con un 12,7 % y 15,9 % respectivamente.

Tabla II. Evolución de la población por municipios, desde 1981 a 1999.

Tabla II. Evolución de la población por municipios, desde 1981 a 1999.

POBLACIÓN RESIDENTE EN CADA UNA DE LAS ZONAS

Los habitantes del ámbito propuesto, cuyo número asciende a 159.457, se distribuye en las diferentes zonas según se indica a continuación:

ZonificaciónPoblación humana
PermanenteSegún la estación
Núcleo0 hab.Sin variación
Tampón16779 hab.Sin variación
Transición142678 hab.Sin variación
TOTAL159457 hab.Sin variación

DESCRIPCIÓN DE LAS COMUNIDADES LOCALES

En Terras do Miño a pesar de no existir diferenciaciones étnicas o culturales representativas en el interior de la comunidad poblacional, si se pueden establecer grandes grupos atendiendo fundamentalmente a sus actividades económicas o a factores como el nivel de urbanización o ruralización del medio.

Caracterización de los términos municipales de Terras do Miño

En primer lugar hay que diferenciar aquellas zonas que presentan un carácter marcadamente urbano, encontrándonos en primer término con la ciudad de Lugo, que actúa como principal cabecera comercial de toda el área de estudio, proporcionando servicios a un alto porcentaje de la población y con un papel turístico destacado dentro de la reserva propuesta. En este primer grupo también se incluyen otros términos municipales de menor entidad, como Rábade, el cual tiene un núcleo urbano y emplean a altos porcentajes de población en el sector secundario y sobre todo en el terciario. Véase plano Población humana (Principales núcleos de población).

A continuación nos encontramos con aquellos términos municipales que cuentan con un núcleo urbano de cierta entidad y que, bien por actuar como cabecera de comarca o por estar dotados de unas buenas infraestructuras de comunicación, ejercen un papel de centro económico y de servicios de los municipios colindantes. Este es el caso de Vilalba, Guitiriz o Meira,.

Al norte de la zona de estudio se encuentra la Sierra del Xistral, que comprende una serie de municipios con características diferenciales del resto (Muras, Ourol y O Valadouro). Se trata de municipios de montaña en los cuales apenas existe aprovechamiento agrícola, la ganadería suele tener un carácter marcadamente extensivo (hay reses de ganado bovino y equino sueltas por el monte) y el sector forestal cobra mayor importancia.

Para finalizar, el resto de los municipios de la zona de estudio (ver gráfico nº II), se encuadrarían en un grupo que se caracteriza por el predominio de una población mayoritariamente rural, con escasa presencia de gente joven y en los que la principal actividad, la ganadería y en menor medida la agricultura, ocupa a un alto porcentaje de población. Se trata de municipios que carecen de núcleos importantes y que dependen de otras cabeceras comerciales para la cubrir las carencias de su deficitario sector terciario. Dentro de ellos nos encontramos con algún caso extremo, como es el caso de O Páramo, en el cual casi un 80% de la población trabaja en el sector primario, véase la tabla I, Datos socioeconómicos.

PRINCIPALES CIUDADES MÁS PRÓXIMAS

Lugo es la única ciudad presente dentro del área de estudio, en donde existen también una serie de villas de cierta entidad, como es el caso de Vilalba, que actúan a modo de cabecera de su comarca o como centros de flujo de personas y mercancías. El hábitat de este territorio viene caracterizado por la fuerte tendencia a la dispersión, que afecta de forma generalizada a todo el interior de la provincia de Lugo, aunque con ciertos matices. Así en las zonas más montañosas es donde se registra una mayor dispersión del hábitat, ligado a la dureza de los condicionantes del medio, con aldeas en general de pequeño tamaño y una baja presión demográfica. La Terra Chá se caracteriza por su tendencia también a la dispersión aunque con una mayor presión demográfica y aldeas de mayor tamaño. La influencia de la capital de provincia, se manifiesta en un incremento de la presión demográfica y una mayor tendencia a la concentración del hábitat con aldeas compactas de mayor tamaño en los alrededores de Lugo, esta tendencia a la concentración del hábitat aunque con entidades de menor tamaño se pone de manifiesto también en la parte sur de Terras do Miño. Esto contrasta con la tendencia de la población gallega a situarse a lo largo de la fachada Atlántica en un hábitat concentrado.

Fuera del área de candidatura las ciudades más cercanas son A Coruña, Santiago y Ferrol, las tres en la provincia de A Coruña, y Ourense en la provincia del mismo nombre, véase plano Localización.

TENDENCIAS EN LA DINÁMICA Y DISTRIBUCIÓN DE LAPOBLACIÓN

En el Proyecto Galicia 2010, realizado a iniciativa del Gobierno autonómico, se ha realizado un trabajo de prospección a diez años vista abordando diferentes sectores de la sociedad y la economía gallega. En la ponencia de Cristóbal Ramírez se analiza la dinámica y la distribución de la población en este período, cuyos resultados se exponen a continuación.

Se constata que en estos momentos (año 2001) el índice de natalidad de las mujeres de Lugo (0,84 hijos por mujer) es, junto con el de la provincia de Ourense, el más bajo de Galicia. Asimismo el de las gallegas y las asturianas es el más bajo de España y éste, a su vez, el más bajo de Europa. El escenario de está década lo definirá un ligero aumento de niños, pero el hecho de que este crecimiento sea tan ligero no impedirá que las cifras totales de habitantes sigan hacia abajo: el número de fallecimientos es hoy en día el doble del de nacimientos con lo cual la curva demográfica se dibuja en “caída libre”.

Por otra parte, la tendencia espacial de la población apunta a la concentración en la línea de costa mediante un fenómeno que los geógrafos llaman “en cascada”. Esto significa que la gente de las aldeas marcha a las cabeceras de comarca, de ahí luego a las ciudades de interior, y finalmente acaba en la costa. La razón de este desplazamiento está en la búsqueda de mejores condiciones de vida y mayores oportunidades de empleo, así como algunos servicios especializados entre los que se encuentra la educación superior.

El hecho de que más de la mitad (57 %) de la población de Galicia resida en este comienzo de milenio en núcleos de menos de 2.000 habitantes no sólo refleja la ruralidad del país, sino que en poco tiempo pasará a convertirse en un dato histórico. Dentro de unos años estos núcleos pequeños estarán habitados solamente por personas de avanzada edad, primer paso para la desertización definitiva. Valga como ejemplo que algunos lugares no urbanos de las Rías Baixas (costa suroeste de Galicia) tienen una densidad de 500 habitantes por kilómetro cuadrado, mientras que la densidad media del territorio de Terras do Miño ronda los 45 hab/Km2 y que en 7 de los 26 municipios que forman este territorio esta densidad disminuye por debajo de los 20 hab/Km2 .

Esta desertización traerá consigo la pérdida de los aprovechamientos tradicionales que han dado lugar a los paisajes de Terras do Miño y al deshabitarse las zonas rurales estarán sujetas a fuertes impactos ocasionados por presiones económicas: repoblaciones con especies de crecimiento rápido, creación de embalses hidroeléctricos, parques eólicos, etc. que se quedarán sin respuesta al no haber población en los alrededores. Por lo cual el despoblamiento es un factor clave que pone en jaque no sólo al desarrollo humano sostenible sino que también afecta a la conservación de los paisajes culturales y la diversidad biológica que encierran.

Es pues uno de los objetivos básicos que se persigue con la declaración de Reserva de la Biosfera el frenar esta dinámica negativa ofreciendo distintas alternativas detalladas en la Parte III: Plan de Desarrollo Sostenible. Entre ellas destacan las nuevas actividades económicas respetuosas con el medio ambiente y los saberes tradicionales para fijar la población, así como la oferta de nuevos servicios que permitan compatibilizar la vida laboral de las mujeres (y hombres) con su maternidad (y paternidad).